Cifoplastia/vertebroplastia

La vertebroplastia y la cifoplastia son técnicas habitualmente percutáneas (Minimal Invasive Spinal Surgery MISS) que a veces pueden complementar otras técnicas. Si el paciente colabora y no presenta contraindicación, pueden realizarse con anestesia local y sedación. En el mismo acto, pueden realizarse varias cifo/vertebroplastias y obtener biopsia/s de la/s vértebra/s, sin añadir mayor morbilidad. 

La biopsia es útil en caso de que la fractura presente signos de afectación tumoral (componente de partes blandas, antecedentes oncológicos). Las fracturas osteoporóticas agudas (menos de tres meses) que presentan un componente doloroso refractario a tratamiento médico sin compromiso neurológico son las principales indicaciones para esta técnica.

Las complicaciones específicas de esta técnica derivan de la fuga de cemento al canal medular o a otros espacios: si el cemento pasa a un lago venoso antes de lograr una consistencia óptima pueden producir embolia pulmonar. La cifoplastia y el uso de cementos que consiguen una solidificación rápida disminuyen este riesgo que puede ser letal.

En las fracturas lumbares con patología asociada de disco suele asociarse una artrodesis lumbar PL o fijación percutánea. 

En fracturas agudas con colapso parcial de la vértebra, la cifoplastia (a diferencia de la vertebroplastia) puede restituir parte de la altura vertebral perdida para compensar el balance sagital.

La vertebroplastia (más económica) y la cifoplastia, salvando las diferencias ya explícitas, obtienen una efectividad similar en el control del dolor agudo de la fractura.  

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